Estas han sido las apuestas más alocadas

Las apuestas suelen representar un escenario atractivo para muchos, pues es la oportunidad de divertirse, mientras se tiene la opción de ganar algo de dinero, incluso se puede aumentar considerablemente el capital inicial. En este sentido, hay personas que a lo largo de la historia, han hecho apuestas realmente alocadas, estas a continuación.

Caballos rumbo a la pérdida

Horatio Bottomley fue un inglés que en 1914 compró los 6 caballos participantes de una carrera, luego sobornó a los jockeys para que llegaran en un orden pactado y apostó casi todo su dinero a ese resultado preestablecido. Pero nunca imaginó que la niebla de aquel día obligaría a declarar nula la carrera, perdiendo todo su dinero.

Un gran nadador 

Matthew Webb cruzó el Canal de la Mancha nadando en 1875, fue el primer hombre en hacerlo. Esto le dio el estímulo para intentar cruzar las Cataratas del Niágara y apostó 10.000 dólares a ello, pero 10 minutos después de iniciar su hazaña, se ahogó en un remolino. 

El hombre en la luna

David Threlfall fue un osado hombre que apostó que el hombre llegaría a la luna, la casa de apuestas no lo tomó muy en serio, pero le ofreció una cuota de 1000:1. Pero años más tarde realmente sucedió y Neil Armstrong pisó la luna, haciendo que David ganara más de 10 mil libras.

Una apuesta mortal

John “Fatboy” Powell era un rapero, mientras estaba en una fiesta apostó 5 dólares que podía recibir un puño de alguna mujer. Una chica accedió y John al recibir el golpe solo le dijo que había hecho un buen trabajo y cayó al suelo de inmediato. Se dijo que el golpe reventó una arteria en su cuello y por las circunstancias del suceso, la chica fue eximida en el juicio.

El abuelo orgulloso

Peter Edwards confiaba en que su pequeño nieto Harry Wilson sería jugador de la selección galesa y apostó por ello usando menos de 60 euros. Efectivamente, 14 años más tarde cuando Harry tenía solo 16 años ingresó al Gales, haciendo que su abuelo ganara 150.000 euros. 

Todo por Las Vegas

Ashley Revel vendió todo cuanto tenía y con ello obtuvo 135.000 dólares, luego utilizó la totalidad del dinero y apostó en la ruleta, pero lo más curioso es que jugó todo con solo una bola roja. Contra cualquier pronóstico, Ashley tuvo toda la suerte posible y ganó, aumentando considerablemente su capital, tanto así que dio una propina de 600 dólares al croupier.

Estas son apuestas realmente fuera de serie, una prueba que desde hace muchos años atrás y aun en la actualidad, muchas personas encuentran en las apuestas una opción de entretenimiento. Incluso, son capaces de darlo todo probando por completo su suerte.

De cualquier forma, siempre es posible apostar según las preferencias personales, haciendo desde las apuestas más pequeñas hasta las más grandes. Además, es posible contar con ayudas fantásticas, como los códigos promocionales de casas de apuestas, estos pueden convertirse en la ayuda ideal para comenzar a disfrutar de un entretenimiento rentable.